TRABAJOS DESDE LAS ALTURAS, ¡QUÉ PELIGRO!

Uno de los trabajos en los que más se observa esta puesta en riesgo es la ejecución en las alturas, con accidentes enormemente graves que, incluso, pueden acabar en heridas tan graves que desembocan en la propia muerte. Por ello, es necesario conocer qué tipo de elementos pueden utilizarse para evitar o, por lo menos, disminuir las lesiones provocadas por las caídas habituales.

En ese sentido, nos encontramos con que las estructuras más utilizadas son los andamios de caballetes, los andamios metálicos (también conocidos como tabulares), las escaleras, los vanos para poder realizar el izaje de las herramientas y de los equipos, los arnés de seguridad y la protección personal que cada trabajador lleva (como ocurre, por ejemplo, con los cascos).

Además, también se encuentran diferentes tipos de protección de las caídas durante la realización del trabajo desde las alturas, como ocurre con los sistema tanto de sujeción y posicionamiento, el sistema de anticaídas o los diferentes sistemas mixtos. Una vez más, el arnés aparece como una herramienta necesaria para evitar este tipo de accidentes o, al menos, neutralizar parte del daño repercutido de las caídas. Este tipo de sujeción consigue mantener al trabajador en el aire de manera totalmente segura por lo que se han venido realizando numerosas variedades de arneses dentro de su parcela comercial.

LOS ARNESES ANTICAÍDAS

Para empezar, cabe destacar qué se entiende por sistema anticaídas, el sistema utilizado por este tipo de arneses y que lo convierte en uno de los más utilizados por empresas como adlseguridad.es/. Se trata de un sistema de protección de naturaleza individual desde el que se limita la fuerza potencial del impacto de la posible caída y que, precisamente, actúa sobre el propio cuerpo de quien lo porta.

Este tipo de arneses está formado por un dispositivo de presión hacia el cuerpo desde el que se para, dentro de sus posibilidades, la caída de su portador. Mediante un sistema de cintas colocadas sobre el cuerpo del propio trabajador se sujeta al empleado. Su función no es otra que la de aportar al cuerpo la fuerza necesaria para ejecutar el freno necesario para evitar la caída del trabajador, una fuerza que centra sus esfuerzos en ejercer esa presión en la parte del cuerpo más sólida, que no es otra que la pelvis y todos los huesos que forman parte de la cadera.

Estos arneses están formados por elementos de enganche que sirven de conexión, elementos de ajuste que consiguen adaptar el agarre al cuerpo del trabajador, las distintas cintas (habitualmente textiles) que se encargan de sostener el cuerpo del trabajador y de las trabillas que llevan el material colgado.

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