Traductor e Interpretación

Para muchas personas, el tratar de comunicarse con otras que no manejen su misma lengua, puede ser algo bastante difícil y complicado al momento de querer cambiar opiniones, ideas o simplemente el poder socializar con total normalidad.

Tratando este tipo de casos, muchas personas se las han ingeniado para resolver esta disyuntiva. La cual ha llegado al punto de convertirse en traducción e interpretación. Si se conoce la naturaleza de estos, su finalidad parte desde un punto de vista conector.

Es decir, el traductor, como su nombre lo explica, es aquel que es capaz de conocer los códigos propios del habla y traducirlos ha otra lengua con el fin de mantener una comunicación entre dos hablantes de manera sencilla y con mucha fluidez.

En el caso de los interpretes, son aquellos que manejan un lenguaje, en algunos casos considerado como no verbal. Que permita cumplir su función de traducir lo que un hablante desee comunicar a otros que no manejen la lengua en su totalidad.

Quizás se considere que tanto el traductor como el intérprete cumplen el mismo papel o son prácticamente lo mismos. Pero no es así, cada uno se destaca por elaborar diversas funciones. A pesar de mantener una meta o fin común.

Si desea saber un poco más sobre estas diferencias, a continuación podrá disponer de algunas de ellas para conocer un poco más sobre estas dos funciones, de manera que puede reconocer al momento que este en presencia de alguno de estos dos.

 

Diferencias concretas:

  • Conversación verbal y no verbal: en este aspecto, se puede decir que el traductor parte desde una conversación netamente verbal entre el intercambio de mensajes. Mientras que el intérprete se basa solo en la comunicación no verbal por medio de símbolos y señas.
  • Manejar varios lenguajes: en el caso del traductor, este puede manejar diversos tipos de códigos que permitan desenvolverse en cualquier ambiente. Pero en el caso del intérprete, solo dependerá de un código de señas que pueden cambiar según el contexto y que son más complejas de manejar.
  • Una es más especifica que la otra: en cuanto a los traductores, sus palabras o códigos pueden variar según el contexto de la situación propiamente. Pero en el caso del intérprete puede ser más objetivo, pues según la seña que pueda realizar, esa se considera con un solo significado.